Las Cantatas del Árbol

Editado en 1953


Pero ya tú eres lo que ahora miro
¡Algarrobo natal, señor y padre!
con estos ojos que el amor habita
y los otros secretos de la sangre:
un árbol rey, un árbol solo, el árbol
sin edad en el tiempo y en el aire,
a cuya sombra hace doscientos años
a favor de un designio inescrutable
se fundó mi casona solariega
sobre honrada simiente de linaje.

“Cantata del Abuelo Algarrobo”.

Las cantatas del árbol, 1953. (Fragmento).

CANTATA DEL ABUELO ALGARROBO

…sea el primero la calandria pura
que provoca la luz desde su canto,
y ama a la luz como los niños ciegos,
la cigarra estival y los lagartos;

…y el hornero, vestido de estameña,
con su traje de monje franciscano,
ágil maestro que enseñó a los hombres
esas artes clarísimas del barro;

…y el zorzal de enlutada vestidura,
siempre de pie sobre los gajos altos,
evocando una ardiente melodía
en su pequeño corazón de piano;

…y el carpintero, de bonete grana,
que martilla tu leño centenario
cual si buscase apasionadamente
el alma oculta y el vegetal del árbol;


…y el Crespín con su drama misterioso,
y su persona de fantasma trágico,
que acidula las nieves del estío
con la amargura de su largo llanto;

Las cantatas del árbol, 1953.     

(Fragmento).